Cuando comienzan las molestias en las piernas, los músculos se sienten débiles o aparece dolor en los huesos, muchas personas piensan inmediatamente que necesitan vitaminas. Sin embargo, el dolor puede tener muchas causas y no siempre significa que exista una deficiencia nutricional.
Una alimentación equilibrada proporciona la mayoría de los nutrientes que nuestro organismo necesita. Aun así, algunas deficiencias de vitaminas y minerales pueden contribuir a molestias musculares, debilidad o problemas relacionados con la salud de los huesos.
🦴 1. Vitamina D
La vitamina D es fundamental para que el organismo pueda absorber correctamente el calcio y mantener huesos y músculos saludables.
Cuando existe una deficiencia importante pueden aparecer debilidad muscular y dolor óseo.
Fuentes: exposición solar responsable, pescados grasos, huevos y alimentos fortificados.
💪 2. Vitamina B12
La vitamina B12 participa en la formación de células sanguíneas y en el funcionamiento adecuado del sistema nervioso.
Una deficiencia puede producir cansancio, debilidad y hormigueo o sensación anormal en las piernas.
Se encuentra principalmente en alimentos de origen animal, como pescado, carne, huevos y lácteos, además de algunos alimentos fortificados.
🥬 3. Vitamina B6
La vitamina B6 interviene en numerosas funciones del organismo, incluido el metabolismo y el funcionamiento del sistema nervioso.
Una alimentación equilibrada normalmente proporciona cantidades suficientes. No conviene tomar dosis elevadas de B6 por cuenta propia, porque un exceso prolongado puede provocar daño nervioso.
🦴 4. Calcio
Aunque técnicamente no es una vitamina, el calcio es uno de los minerales más importantes para los huesos.
Una ingesta insuficiente durante mucho tiempo puede contribuir a una menor salud ósea.
Fuentes: leche, yogur, queso, sardinas con espinas, bebidas vegetales fortificadas y algunas verduras de hoja verde.
⚡ 5. Magnesio