ES VIRAL: dos niños FaIIecidos por un Rayo que Ies cayó en… Ver más

La lluvia había comenzado como cualquier otra tarde de verano.

En el pequeño pueblo de Santa Lucía, los vecinos seguían con sus actividades sin prestar demasiada atención a las nubes oscuras que poco a poco cubrían el cielo.

Los niños todavía jugaban en el campo cercano a la cancha comunal.

Corrían.

Reían.

Competían para ver quién llegaba primero al enorme árbol que se levantaba en medio del terreno.

Entre ellos estaban los primos Mateo y Samuel.

Tenían diez y once años.

Eran inseparables desde que aprendieron a caminar.

Todos en el pueblo los conocían por la energía con la que recorrían cada rincón.

Sus madres siempre repetían la misma frase.

—Si buscas a uno, encontrarás al otro.

Aquella tarde no fue diferente.

Después de terminar un partido improvisado de fútbol, decidieron quedarse unos minutos más.

El viento comenzó a soplar con fuerza.

Las primeras gotas cayeron lentamente sobre la tierra caliente.

Los adultos empezaron a recoger mesas, bicicletas y herramientas.

—¡Vengan, muchachos!

¡La tormenta viene fuerte!

Gritó Don Ernesto desde la entrada del parque.

La mayoría de los niños comenzó a correr hacia sus casas.

Pero Mateo señaló el enorme árbol.

—Esperemos un momento ahí.

Así no nos mojamos tanto.

Samuel dudó unos segundos.

Miró el cielo.

Las nubes parecían cada vez más oscuras.

Aun así, ambos corrieron hacia el árbol mientras seguían riendo.

En ese mismo instante, la señora Carmen, que observaba desde la ventana de su casa, sintió un presentimiento extraño.

El viento cambió bruscamente.

Las aves desaparecieron del cielo.

Y un silencio profundo cubrió el lugar por unos segundos.

Después llegó un destello tan intenso que iluminó toda la comunidad.

El estruendo fue inmediato.

Los vecinos salieron sobresaltados.

Algunos pensaron que un transformador había explotado.

Otros creyeron que un árbol había caído.

Pero cuando varias personas corrieron hacia el campo comprendieron que algo muy grave había ocurrido.

Los equipos de emergencia fueron alertados de inmediato.

Paramédicos, bomberos y policías llegaron pocos minutos después.

La zona fue asegurada para permitir el trabajo de los rescatistas.

Mientras tanto, las familias comenzaron a reunirse cerca del lugar sin comprender completamente lo sucedido.